martes, 29 de diciembre de 2009

Postales



Uno.


Cuerpos de tan delgados irreales. Miradas que proyectan toda la luz que unos ojos pueden guardar. Carreras y cucharadas esporádicas para matar el hambre y la rutina. El asombro ante los edificios derruidos y deshabitados. Una sonrisa entre miles al contemplar una marioneta. Paquetes que caen del cielo. Sombras que se alargan y se vuelven más esbeltas con el paso de los días. Fotos. Tumbas aéreas. Arena. Sal para clamar las heridas. Cruces.


Dos.


-Me vale un carajo todo ese rollo de los viajes al pasado -cierra los ojos y seguramente imagine, fuma-, a mí lo que en verdad me gustaría es formar parte de esa primera generación que tenga que lidiar con un mundo que no sea más que desierto y megaconstrucciones inútiles. Un paisaje en el que los únicos que mantienen la esperanza son un grupo de niños que, desde las afueras de su aldea, a la intemperie, sentados en rocas lisas, miran al horizonte cada tarde hasta que el sol se pone.


Tres.


(Detrás de una foto panorámica de Berlín y sus arterias).


Cómo no me di cuenta
Cada noche después de follar
lo que mirabas abstraída en tu pecho
era mi fénix, que dejaba caer
en él su plumaje y sus cenizas.

Las plumas más bellas cayeron primero
Y taparon tus senos.


Tus lágrimas como pétalos entrecortados,
las metáforas: dos murciélagos
recorriendo el llano, dos cigüeñas
que se dan calor en lo alto de un poste telefónico,
bajo la lluvia.

Cómo no verlo, cómo no verlo.


Cuatro.


...mientras duermes intuyes sonrisas heladas, el punto anaranajdo de un cigarrillo prestado, el césped del vecino que crece más y más verde, balas de glocks rozando tu mejilla, y minutos después sus casquillos, la lluvia, cómo el frío va calándote poco a poco los huesos y las articulaciones...La Niebla.


Cinco.


Las luces del tráfico y la autovía desde la ventana del autobús, en la noche. No sé. Quizá sea por la relatividad, las perspectivas, los reflejos, la luz pasajera de algún automóvil que se anuncia y desaparece con la misma velocidad, la vegetación en la mediana que corta sus siluetas difusas, el espejeo, mi separación de todo esto.

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